Como siempre me pasa en esta época del año, descubro comics, series y otros artículos frikis a los que engancharme. Siempre lo hago tarde y ésta vez de rebote via Javi, de Plaga de Letras.
"Record of Lodoss War" es una serie que conocía sólo de oidas. Un universo de fantasía medieval, al estilo de Dragones y Mazmorras, con el sistema clásico de rol de personajes tipo: el caballero, el mago, el sacerdote, el enano, el elfo y el ladrón.
La serie original es corta, de esas que se ven en un día, y tiene el encanto de los animes de los noventa. Visualmente intenta de vez en cuando occidentalizar el estilo, quizás para tener mayor tirón en Europa en su momento.
No cuesta mucho encontrar material gráfico relacionado. Hay dos o tres libros de ilustraciones, uno de ellos con una inspiración clara de los carteles de Muchá: elementos árabes, marcos circulares o colores fríos.
El género de la fantasía épica nunca me ha interesado demasiado, y hasta hace un año nunca había jugado una partida de rol en vivo. Poco a poco voy entrando en el rollo.
Hoy el friki juega a World of Warcraft, pero ya estaba todo inventado.
20 diciembre 2010
Record of Lodoss War
09 noviembre 2010
Kawaii Pencil
Inspirado por este diseño, he creado mi propia versión de un lápiz "kawaii" ("mono" en japonés).
11 mayo 2008
Eiji Tsuburaya: Master of Monsters
Aunque no tiene nada que ver con el contenido de esta entrada, lo incluyo por su conexión friki. El viernes vi “Iron Man”, y creo que es de las más espectaculares de todas las pelis basadas en comics Marvel. Ni las dos primeras “Spiderman” (que no me cae demasiado bien), ni las dos primeras de “X-Men”. Como el resto de películas de superhéroes (y no sé si habrá secuelas), se trata de la presentación del personaje. Robert Downey Jr. (I´m checkin’ in…) da el pego como Tony Stark (y no sigo mucho el comic). Son dos horitas y casi seis euros bien aprovechados.
Ahora sí. Ayer estuvimos de cumpleaños en casa de mi hermano. En el primer turno hubo reunión de primos y mucha comida. En el segundo turno tocó estrenar con menos primos y menos comida el nuevo juguete: una PS2 “finita” con el Buzz Monsters, partida maratón. Muchas risas y algo de sueño. Y me fui con “regalo” a casa (otra deuda más).
Hace un par de semanas mi hermano hizo un pedido de comics (que ya secuestraré) a amazon. Aproveché para que me pidiera el libro “Eiji Tsuburaya: Master of Monsters”. Es un libro que encontré hace tiempo en Madrid Comics, pero que como vale 40 euros pasé de él y en amazon me ahorraba pasta. Trata del cine japonés de monstruos gigantes. Tsuburaya es el creador de Godzilla y el resto de monstruos de goma que destrozan ciudades de cartón. También es suyo Ultraman, personaje del que se han sacado cerca de veinte series (creo, puede que más) y que es un fenómeno en Japón desde los sesenta. Está escrito en inglés, pero se lee fácil (lo que no quita que haga alguna visitilla al diccionario). Tengo ganas de fundírmelo.
Como casi todo el mundo, siempre he asociado todo esto a las típicas pelis chuscas de los autocines americanos de los cincuenta. Mi obsesión por todo lo japo hizo que en este par de semanas estuviese rastreando Internet para encontrar más información. Algo que ya sabía es que Godzilla es, como casi toda la cultura actual japonesa, resultado de la bomba atómica. Tanto Ultraman como Godzilla son iconos desde la posguerra (Akira Toriyama en “Dr Slump” disfraza a sus personajes de monstruos que juegan a pelear y destruir cosas).
Estas series son dos de las cuatro o cinco principales del género televisivo de “efectos especiales” japonés. Las otras dos son “Kamen Rider” y las series Sentai. El denominador común es una larga lista de series sobre superhéroes transformables, que se renueva cada año desde los setenta. Creo que en Japón han desarrollado su creatividad e imaginación a niveles a los que en occidente todavía no llegamos. Por eso me mola tanto.
El caso de súper-sentai es alucinante. Argumento: un grupo de cinco personas que se transforma en un escuadrón de héroes con trajes de colores y lucha con monstruos pilotando robots gigantes. El rojo suele ser el líder. Sí, son los “Power Rangers” originales. Y es que en occidente este concepto es conocido por los Power Rangers (importado por Saban), de los que yo era fanático con nueve y diez años. Lo más cachondo del asunto es que los muñecos de los “Bioman” y los “Turborangers” (¡hay que buscarlos!) que tenía con cuatro o cinco años son las series anteriores a la correspondiente “Power Rangers” americana. Este hecho confirma que soy friki desde bien pequeño, pero ahora me considero un poquito menos deprimente.
Una vez más habrá que hacer un pedido a hlj, ya que hay algunos libros que merecen la pena (ya veré si encuentro muñecos o cualquier otra cosa más adelante). Prometo su entrada correspondiente.
Aquí dejo algunos enlaces para quien recaiga en este post y quiera saber más:
- Series súper-sentai.
- Series del género "tokusatsu".
Voy a terminar con la frase que abre el libro y que ha dado pie a esta locura de post:
“My heart and mind are as they were when I was a child. Then I loved to play with toys and to read stories of magic. I still do.”
Eiji Tsuburaya.
10 marzo 2008
Death Note
No puedo evitarlo, he vuelto a engancharme. Aunque tengo varios comics por leerme sigo comprando más. Ahora he empezado con el manga “Death Note”. Es una historia de doce tomos (trece en realidad, pero según parece el último no va a llegar aquí, leñe) y esa es una de las razones que me han animado a leerla. Y es que cuando voy a los estantes de manga y veo que cada serie tiene como mínimo diez o quince tomos, paso de verla, por atractiva que pueda parecerme a priori (que cada ejemplar es una pasta). Así que me hago con etapas de series, como la “Saga de Hades” de Caballeros del Zodiaco (los últimos diez capítulos) y otras aún incompletas.
Volviendo a “Death Note”, me ha pasado como casi siempre. Cuando era novedad (creo), me hablaron de ella pero no me interesó. Hace un par de semanas y no sé cómo, reparé de nuevo en la serie. A falta de otros medios, para poder leerla me ha tocado comprarla. Y como casi siempre la estoy devorando hasta terminar.
La historia es simple: Un japonés superdotado (mmm…) con delirios de grandeza consigue un “Cuaderno de Muerte” o “Death Note”, en el que al escribir el nombre de una persona, ésta muere. Desde ese momento decide “sentenciar” a todos los criminales del mundo para hacerlo un lugar sin violencia.
Por el momento no pinta mal, el argumento y el dibujo enganchan, y se plantea el dilema: ¿matar a un asesino convierte a uno en asesino? Eso sí, puede que sea un manga corto, pero cada diálogo es excesivamente largo, así que tardaré en fundírmelo.
Este año está previsto el estreno del anime aquí, y en Japón hasta hay un par de películas “live action”. En cuanto al merchandising, intentaré encontrar el artbook y hacerme con algunas figuras de los personajes protagonistas. ¿Habrá alguna reproducción real de la libreta? Espero que no.
20 noviembre 2007
Exposición de Takashi Murakami
Hace un par de semanas mi hermano me comentó que había una exposición sobre Murakami (artista del que ya hablé hace unas cuantas entradas) en Madrid. Como hoy el día era de perros, lluvioso y no adecuado para estar en clase (y qué día no es así, a ver si la semana que viene me pongo) era la ocasión perfecta. Acompañado de Gonzalo, hemos ido a ver qué nos encontrábamos.
Yo no esperaba demasiado, quizá algunos cuadros y algunos muñecos que son una miniaturización de sus esculturas. Y no andaba muy desencaminado. La colección está compuesta de unos trece cuadros de sus personajes: Mr. DOB (un Mickey Mouse siniestro), Kaikai y Kiki (unos monos algo menos grotescos) y unas criaturas parecidas a los Pokemon. No faltan las famosas margaritas en casi ninguno de los cuadros (parece que este hombre coge una idea y la explota indiscriminadamente). También hay unas vitrinas con peluches de sus creaciones, libros y figuras que ilustran su teoría del “Superflat”: la cultura otaku que se basa en elementos vacíos, excesiva occidentalización de la sociedad japo… Básicamente eso quieren decir sus obras (o quizá me equivoque al interpretarlo). Además se proyecta un documental que fue, curiosamente, por el que conocí a este artista. Posiblemente sea el único documento audiovisual que existe de Murakami y lo han metido directamente.
Dos versiones de Mr. DOB (ya he dicho que Murakami fusila sus ideas bastante).
La exposición no está mal (exceptuando el vídeo, del que podrían haber encontrado material nuevo o en español). Merecía la pena ver en directo algunas obras de este autor, además es de entrada libre. Si alguien (que caiga en este blog y de la casualidad de que le interese el tema) quiere acercarse, es en Casa Asia, junto a Sol, hasta este sábado.
Ya recopilaré las fotos de G de Gonz, que seguro que son mejores que las mías. Y falta la exposición del forum (hoy era imposible).
12 noviembre 2007
Vuelve El Coleccionista
Aquí están las fotos de los muñecos que me enviaron hace unas semanas. Los he tenido que montar pieza a pieza (menos mal que no necesitaba pegamento ni pintura, malditas maquetas). Aunque nunca he sido muy bueno en estas cosas de manualidades, no han quedado mal. En cada caja venían seis o siete bolsas de plástico con las partes para cortar (ya no siento el pulgar) y las instrucciones en japo (gracias a que tienen dibujos, pardiez). Cada figura trae armas y demás chorradillas de la serie.
Por fin se acabó la "fiebre Evangelion". Tendré que invertir mi pasta en otros menesteres.
05 noviembre 2007
Pinky St de Evangelion
El viernes llegó el primer pedido de figuras que hice a HLJ hace un mes. Una de esas figuras es una Pinky St de la serie "Evangelion", de la que ya he hablado alguna vez. Como mi hermano tiene miles de estas pequeña muñecas, me apetecía apropiarme de alguna.
Los otros muñecos que vinieron con el envío son dos robots EVA de unos 25 cm. Para mi sorpresa había que montarlos (malditos japoneses y su afición por las maquetas). Me he dejado los dedos cortando plástico y limando, pero no han quedado mal y ha sido divertido. Ya subiré fotos. Y todavía falta uno por llegar...
Me estoy gastando pasta sin conocimiento (que se lo digan a mi hermano), y todavía me quedan colecciones de cómics por acabar. Me perdí la "Dinastía de M" y la "Civil War" de Marvel, intento seguir la pista a Salvador Larroca y X-Men, y en un mes Expocómic en Madrid. ¡Aaarrg!
03 abril 2007
El almanaque de mi padre
Continuando con estas semanas en las que he dado rienda suelta a mi frikismo ¡jarl!, ayer terminé de leer “El almanaque de mi padre” de Jiro Taniguchi. Gonzalo me recomendó este título, añadiéndolo a la lista de comics prestados (después de “The Authority”, “300” o “WE3”, ¿se me escapa alguno?) y no hay disculpa que valga.
Empecé como otro comic más, sin buscar dobles sentidos, sólo centrándome en la historia. Últimamente tardo más de lo normal en leer cada viñeta, incluso pronuncio cada palabra (será que soy auditivo como dice una de mis profesoras) porque quiero asimilar toda la información posible. Además está el hecho de dejarme los ojos frente a la pantalla del ordenador, ya que después de una hora las páginas se convierten en código de Matrix. El dibujo es de una calidad enorme, plasmando cada detalle de las personas, gestos, edificios, paisajes, interiores…
El estilo es diferente al de otros dibujantes. El ritmo es más lento, más típico del manga que del comic occidental (como dice Scott McCloud en “Como se hace un comic”) pero necesario para la historia que cuenta. En el Japón de los años 90, el protagonista viaja a su pueblo natal para asistir al funeral de su padre. A través de las historias que escucha de sus familiares descubre un aspecto distinto de su padre, al que había rechazado durante años.
Me ha gustado por que no es el típico manga de superhéroes, samuráis o romances pastelosos, sino de un tema más serio. Me lo he fundido en un par de días, y es que me resulta imposible soltar un comic hasta que me lo acabo. Lo he disfrutado mucho, más allá de las lecturas personales que pueda hacerle. En algunos momentos es duro (sin llegar al extremo del “Maus”) y he tenido que tomarme medio minuto de respiro, como en las páginas de aquí abajo:
Ya comentaré con más tiempo y ganas los dos últimos libros (no tebeos) que me he leído por gusto: el ensayo “El elogio de la sombra” y la novela “Lo bello y lo triste”, también de temática nipona. Por lo demás, sigo meditando el ir al Salón del Cómic de Barcelona, para lo cual necesito pasta (que me conozco).
Por último, los que dicen que leen novelas gráficas por que decir “comic” es de frikis, se delatan ellos solos ¡ooohh! Envidiosos.
21 diciembre 2006
Kirainet
Para saber todo lo que hay que saber sobre el país del Sol naciente, no hay nada como vivir allí. Como todavía no he podido viajar a Japón (es algo obsesivo, algún día lo conseguiré), me consuelo leyendo kirainet, el blog de un español que vive allí desde hace un par de años.
Es mucho mejor que leer artículos y libros de historia. Cuenta el día a día, las curiosidades, la gente... y da consejos prácticos para quien vaya a visitar el país nipón. Lástima que me haya enterado tan tarde de este blog.
24 septiembre 2006
El safari del arte: Takashi Murakami, jugando con el arte
Hace una semana di con un documental sobre el artista contemporáneo japonés de mayor éxito: Takashi Murakami. El programa se centraba en sus teorías de sobre la sociedad japonesa actual, casi deshumanizada y convertida en un dibujo animado. Murakami es el responsable del famoso estampado de los bolsos de Louis Vuitton o de unas margaritas sonrientes que son imagen de papel pintado, alfombrillas para el ratón y toda clase de objetos… El video solo dura media hora y, personalmente, me dejó con ganas de más y mucha información por asimilar. Hala, que cuando encuentro un programa como este en televisión, aprovecho para grabarlo. Benditos canales de documentales.
El bolso con el estampado más imitado.
"TimeBokan": La columna de humo con forma de calavera/hongo provocada por la bomba atómica. Esta imagen apocalíptica aparece en más de un manga o anime. Los ojos de la calavera están formados por las famosas margaritas.
Ya he comentado en alguna ocasión que la cultura japo es algo que me atrae de forma inexplicable desde pequeño. Es uno de los pocos países a los que viajaría, pero ya se sabe: pasta, pasta, pasta, pasta… Mi Gran Hermano me prestó un ensayo sobre este tema, pero tendría que releerlo una vez más para poder sacarle partido a todo lo que dice. Ya hablaré de este librito en otro momento.
05 marzo 2006
Mundial de Alemania 2006
Ya falta poco para que llegue el Mundial. Y con él las apuestas sobre si esta vez pasaremos de cuartos. Confiemos en el espíritu del 7. Aunque si para poder jugar el campeonato fuimos repescados, seamos realistas y conformémonos primero con la liguilla.
Sin embargo, el fútbol adquiere una dimensión menos realista y más fantástica en "Oliver y Benji". Su autor, Yoichi Takahashi, lleva años contando la historia de Oliver Aton, ahora en el FC Barcelona, y del resto de jugadores de la selección nacional japonesa.
Aunque la historia "original" en los torneos escolares es la que más engancha, la parte que se ocupa del momento en el que los protagonistas dejan Japón es muy interesante. Los nombres de los estadios son los mismos (Camp Nou, Delle Alpi...), las equipaciones están dibujadas con todo detalle, las marcas, las botas, los balones que se han usado cada año... Incluso resultados y anecdotas de partidos reales. Pero los nombres de personajes reales son sustituidos por otros muy parecidos, supongo que por cuestiones de licencias (el entrenador Van Saal, Rivaul, Bollack).
Ninguna de estas series han llegado a España, pero en esta página se pueden descargar en castellano traducidas por fansubs.
02 febrero 2006
Kill Bill
Hoy haciendo zapping en un rato muerto (jio,jio,jio!), he visto cinco minutos de "Kill Bill Vol.2". Todavía no sé que hace que la gente vea a Tarantino como un director de culto. Será la sangre, será la violencia gratuita. No estoy diciendo con esto que me guste el cine de Woody Allen. Debe haber un término medio. Lo último que he visto, "Trainspotting", excepto alguna escena "fuerte", no me ha disgustado.
Cuando vas a ver películas de directores excéntricos, debes saber qué te vas a encontrar. En la primera parte de "Kill Bill", una mujer sangra como una fuente tras quedarse sin brazo por un mandoble. A unos 80 japoneses (no chinos, hablemos con propiedad) les rebanan los pies en cuestión de segundos. Hay escenas que son enteramente habladas en japonés, la leche.
Lo que le pasa a la gente con Tarantino es lo que me ocurre a mí con Javier Fesser. Un humor surrealista, gags que sólo son entendidos por el director y sus amigotes, una visión de las cosas totalmente distinta, un microverso particular. Pero todo es cuestión de gustos. Hay quien lee tres libros por semana y le gusta el cine independiente, y quien se bebe los comics a pares y es fan de Austin Powers.
Volviendo a "Kill Bill", la cultura japonesa inunda toda la cinta. Desde los combates con katanas y las conversaciones en japo (subtituladas, menos mal) hasta una parte animada estilo manga. La verdad es que es una cultura que me atrae desde pequeño, pero ya hablaré de ello en otro post que estoy preparando.